Historia
El esfuerzo es la base del progreso.
Desde 1936 en Costa de Pando, en la conjunción de los arroyos Sauce y Pando, comienza la historia de nuestra bodega.
Don Benvenuto Bó, en el año 1921, emigra desde Italia a nuestras tierras. Tenía 29 años y había sufrido la primera guerra mundial. Comienza a trabajar en labores del campo y así, con los años, logra comprar su propia tierra sobre la ruta 75, km. 37, en Costa del Pando.
En 1926 se casa con Doña Marcelina Pérez Ramos, de ese matrimonio nacen seis hijas. Juntos desarrollan labores en la tierra en horticultura, fruticultura y vitivinicultura, para mas tarde, en el año 1936, comenzar con la elaboración de vinos.
La bodega contaba para ese entonces con piletas de hormigón y una colección de toneles de madera con capacidad de 80.000 litros cada uno. Los viñedos, por su parte, llegaban ya a una superficie de 10 hectáreas, las cuales que se distribuían entre las variedades Frutilla, Nebbiobo, Harriague (Tannat) y Moscatel. Solo se elaboraba vino tinto y la uva Moscatel se comercializaba para consumo en fresco. Dado que en ese momento tenía 5 hijas, el vino sale a la venta con el nombre “Las 5 hermanas”.
Margarita, la mayor de las hermanas, se casa en el año 1952 con Michele Dragone, un joven visionario y emprendedor que a los 25 años emigró desde Italia tras la segunda guerra mundial. Su tierra natal arrasada lo llevo a buscar oportunidades en el nuevo mundo. Cuando llega a Uruguay en 1948 comienza a trabajar como peón de campo, así como también con el cultivo de la vid y la elaboración de vino.
De esa unión matrimonial nacen dos hijas, Felicia y Margarita, las que colaborarán con el gran cambio que se viene gestando desde algunos años atrás en la bodega. Entre los dichos cambios surgirá el nuevo nombre “Vinos Margarita”, en el año 1957, además, la bodega evoluciona, se realizan reformas y se modifican los viñedos agregando las variedades Moscatel Hamburgo y Merlot.Los años pasan y los cambios generacionales llevan a que Felicia, ya casada y con 5 hijos, sea quien continúe con la noble tarea de llevar adelante la bodega. Es así que estos jóvenes que heredaron el espíritu visionario y emprendedor ancestral, en el año 1999 realizan su primera elaboración y en honor a los pioneros nace el vino “Los Emigrantes”.
Actualmente la bodega tiene una capacidad de 450.000 litros, con viñedos en plena etapa de reconversión en las variedades Moscatel, Merlot, Tannat, Ugni-Blanc, Viognier y Moscatel de Alejandría. Además se encuentra inmersa en la práctica sostenible de la producción de uva para vino. Poniendo énfasis en la producción responsable y en la protección del medio ambiente, centrada en el uso eficiente de los recursos naturales.